
Madre de Ishtar.
És pintora, pero también escultora, diseñadora, inventora y un montón de cosas más.
Sus obras reconocidas a escala mundial y le llueven encargos de toda clase, venidos de rincones variopintos del planeta y muchas veces sus clientes tienen que esperar hasta cinco años para poder disfrutar de alguna de sus creaciones.
Los padres de Ishtar y Gerard se conocieron en Montmartre, un verano que Anna pasó en Francia estudiando el idioma del país. De hecho, Nirgal estuvo mandando a su hija durante tres meses a ciudades de los cinco continentes todos y cada uno de los veranos de su vida, desde que tenía once años.
Anna, pues, ha estado un poco en todas partes, pero no fue hasta aquel año en concreto, en París, cuando conoció a Jacques. Los dos fueron a ver la misma obra de teatro y se sentaron juntos. Como resultado de la noche de teatro (y de otras muchas más que siguieron a aquélla) ella, que había ido a vivir tres meses a la ciudad de la luz, se quedó cinco años. Finalmente, volvieron los dos a Can Sata cuando decidieron tener a Ishtar.