
Ishtar es un hemisferio claro, luminoso y lleno de vida.
El mar Ksir, ubicado en el mismo centro, recoge el agua abundante de los grandes ríos que transcurren por las siete regiones que lo conforman, colaborando de forma eficaz en el hecho de que disponga de tierras fértiles y productivas, y haciéndolo rico en recursos naturales, vegetación y fauna.
La región Zag rodea el Ksir, alma indiscutible del paisaje del hemisferio norte, y único mar de Ki. Inmenso, de forma redondeada, con una sima abisal central que por el otro extremo del planeta es un volcán. Está lleno a rebosar de millares de pequeñas islas, deshabitadas en su mayoría, algunas desconocidas incluso, y muy explotado a nivel turístico, sobre todo la parte más próxima a la costa. Tanto Zag como el mismo Ksir son el espacio vital de los Kuzubis, que tienen en Shapla, al oeste de la región, su capital.
Las ciudades de esta raza anfibia, están formadas por torres muy altas, con varios niveles de plataformas que dan pie a todos y cada uno de los espacios útiles para la vida diaria. Es por ello que el suelo de Shapla es un gran jardín virgen: las casas, las tiendas, los equipamientos nunca están a ras de tierra, sino en alguno de los niveles de las altas torres. Tan sólo éstas tocan la base de las villas de los kuzubis, que normalmente no suele ser la tierra sino el agua pues la mayoría de ellas están instaladas en el propio Ksir. Las plataformas de las torres, de forma circular o elíptica, pueden encontrarse en varias posiciones: algunas son concéntricas, otras están desfasadas hacia uno de los laterales e incluso resultan ser un anexo a la estructura principal.
Kigal es la región de los zitis y está ubicada al este del Ksir. Atravesada por el caudaloso río Sata, es la más multicultural: no resulta extraño encontrar allí habitantes de todas las razas del planeta. De hecho, podríamos decir que es el centro neurálgico de Ki. Su capital es Zink, rodeada totalmente por el río Sata, el cual, con sus once kilómetros de orilla a orilla, crea una frontera natural que convierte la ciudad en una pequeña isla, reforzada por la gran muralla construida alrededor del río. La muralla rodea el río, y este, a su vez, la ciudad.
Al norte del Ksir se encuentra la región Arua, un gran desierto árido: las dunas de arena conforman todo su paisaje. La última ciudad con recursos naturales, una vez llegados a esta zona, es Baredinna, situada a orillas del río Ambor. Al norte de Arua se encuentra Kurgal, la gran montaña de hielo, que contrasta totalmente con el resto de esta desértica región. Es la cumbre más alta de Ishtar, con sus 8.230 metros y puede ser avistada desde gran parte de las regiones más próximas, Arua y Nuzua. Al pie de Kurgal se encuentra Kuroe, la capital de la región Arua y un punto muy visitado por los diversos habitantes del planeta, que van a practicar allí deportes de nieve.
Nuzua, al nordeste del Ksir, situada entre Arua, Zag y Urgal y separada de esta región por el río Jum, es la región menos explorada y visitada por los kiitas. Tiene un áurea misteriosa. En su parte más oriental, una vez atravesado el río Gara, nos encontramos una pequeña región que, aunque forma parte de Urgal, parece que pertenezca a Nuzua, pues solo el río Grum la separa de esta. Es aquí dónde viven los urgugs, la facción radical de los tidnums que han aprovechado este terreno para instalarse y mantenerse relativamente aislados así de su capital.
Urgal es la zona habitada por los tídnums. Debido a su especial posición, las noches son muy cortas, aproximadamente de unas tres horas, y es la parte más cálida del hemisferio norte. Esta gran extensión de terreno, separada del resto por el río Kas, se encuentra en una llanura a 500 m de altura respecto al nivel del Ksir y está llena de colinas. Limita al nordeste con el río Narugal y al sudeste con las montañas Hursag. Su capital es Glik; sus habitantes viven en grandes cuevas en el interior de las colinas de ondulante hierba. Kashkal es un gran lago, situado en el centro de la región, que actúa de regulador térmico en una zona tanto cálida.
El Paso de los kushus, situado entre Urgal y Kigal, al norte del Ksir, es una zona totalmente deshabitada, pues cada siete años se celebra allá una reunión de estos animales: unas tortugas marinas gigantes que se desplazan a gran velocidad arrasando con todo lo que encuentran a su paso. Vienen de los más diversos rincones de Ishtar y se dirigen a Murguba, la gran montaña sita al norte del hemisferio que, en realidad, no es una montaña sino el kushu más antiguo de todos. Su edad es desconocida, aunque los expertos calculan que puede tener unos 38.000 años. Cuando la reunión de kushus se lleva a cabo, el paisaje, de natural llano, se transforma como si hubieran miles y miles de cerros, cada vez más grandes, hasta llegar a la gran montaña Murguba. El caparazón de ésta es tan grande que se encuentran ubicadas en él tres pequeñas villas y varios refugios de anzuds.
Rodeando todo el hemisferio, formando círculos concéntricos, se encuentran las montañas Hursag. Las de la parte interior son más bajas y se van elevando a medida que nos adentramos en ellas. Aquí viven los anzuds, en refugios repartidos por los lugares más inexpugnables y recónditos de la cadena montañosa. Aunque no tienen ciudades, pues son nómadas, merece destacarse Kuroe, al pie de Kurgal, por su importancia administrativa y como capital oficial del territorio de las Hursag.