
Ziti aprendiz de Galam
Malag se dedica a robar desde que tiene uso de razón; nunca ha hecho otra cosa. Carece de familia y amigos, pero, en cambio, tiene un montón de enemigos.
Es, en definitiva, un ziti que se ha hecho a sí mismo. Cuando cumplió ocho años, huyó del internado y lleva cuatro viviendo, como un nómada, de lo que roba.
En “El Señor de Zapp” conoce a Galam, y decide ser su aprendiz, dado su enorme interés por todos los inventos y tecnología que lo rodean. Es entonces cuando descubre el aotodenominado “Agujero de Malag”, compatible con la tecnologia Kadingir.